Para presentarnos a una entrevista laboral no hay unas fórmulas establecidas, pero sí hay que seguir algunas recomendaciones para evitar que en el primer encuentro no sea el detonante para no pasar de ella.
No hay que hacer:
- Comportarse al pie de la letra como si de un manual se tratara.
- No llegar tarde.
- No adoptar aptitudes o comportamientos arrogantes.
- Descuidar la comunicación entre el entrevistador y entrevistado.
- Mostrarse inseguro.
- Presentar o haber presentado un currículum que no se ajusta a la realidad.
- Omitir preguntas relacionadas como las referentes al salario en la primera entrevista.
Los entrevistadores normalmente dicen que hablar sobre el currículum aporta datos e información básica, pero como por regla general se trata de recién titulados hay que analizar más profundamente cuestiones que van más allá de la formación o la experiencia laboral que se tenga.
La personalidad de cada uno es muy importante, las habilidades y relaciones sociales, la creatividad unida a la capacidad de iniciativa son decisivas para analizar a fondo estos perfiles, de modo que les interesa a medida que transcurre la entrevista saber más sobre nosotros.
Pero otro punto importante es saber si los candidatos han preparado a conciencia la entrevista y se han documentado sobre la empresa.
Los entrevistadores valoran que el candidato venga con seguridad, asumiendo toda la información que recoge en su currículum y mostrándose seguro de sí mismo, las preguntas relacionadas con nuestro currículum en algunos casos son realmente precisas, lo que nos demuestra que el entrevistador si se a preparado correctamente.